«Cuando las normas para la pesca se dictan desde despachos en Bruselas, sin contar con el sector, el resultado no es sostenibilidad, sino asfixia para la pesca artesanal y para quienes viven del mar, Nicolás Fernández, gerente de OPP72».

Pretenden que barcos artesanales de 12 o 14 metros funcionen como si llevaran una oficina de comunicación, un centro de pesaje, otro de almacenamiento y hasta una contaduría de peces a bordo.

⚓ Si quieren acabar con la pesca artesanal, que lo digan claro. Que no sigan mareando mientras destruyen a quienes viven del mar. Y si los gobiernos de los Estados Miembros de la UE quieren seguir siendo el hazmerreír del mundo, arruinando a sus ciudadanos mientras importan más del 70 % del pescado que consumimos, que también lo digan sin rodeos.

Ocho notificaciones obligatorias por barco: salida a la mar, entrada y salida de caladero, reporte de capturas con un margen de error mínimo, aviso previo de regreso a puerto con cuatro horas (aunque estés a una), llegada a puerto con coordenadas, desembarques y fin de actividad. Todo esto a pesca artesanal, como si fuéramos una flota industrial a cientos de millas de la costa.

Vienen a por nosotros y no van a parar hasta acabar con nosotros. Europa es una vergüenza en esta materia, y quienes deberían defendernos tienen —como se dice en nuestra tierra— «menos sangre que los pejerreyes». Firma: Nicolás Fernández, en representación del sector pesquero artesanal.

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