Seguridad a bordo
Las medidas de seguridad a bordo están orientadas a la protección de la vida humana en el mar y la prevención de accidentes laborales, desarrollando protocolos de seguridad, programas de formación en emergencias marítimas y la implementación de equipos de protección individual y colectiva que garanticen condiciones de trabajo seguras para toda la tripulación, asegurando el bienestar de los profesionales del sector y la continuidad de la actividad pesquera a largo plazo.
Mejora de la seguridad de los productores y salud a bordo
Esta medida consistió en dotar a nuestros asociados de equipos de protección individual, con el objetivo de conferir una mayor seguridad a la hora de llevar a cabo su labor pesquera, especialmente en lo relativo a una mayor seguridad en los pies evitando deslizamientos y las torceduras, y por otra una mayor protección para el trabajo en la mar con el agua y exposición al sol, que produce problemas dermatológicos cuando no tienen una suficiente ventilación dichos elementos protectores.
Gracias a esta adquisición de suministros hemos conseguido reducir las probabilidades de que sufran cualquier accidente a bordo por resbalones y torceduras de pies; además de mejorar la transpiración al tiempo que se protegen del agua y del sol, encontrándose seguros y protegidos durante su jornada laboral.
Proyecto piloto de prevención de interacciones con orcas
En el Estrecho de Gibraltar y el Golfo de Cádiz vive una pequeña subpoblación de orcas, catalogada como vulnerable en España y en peligro crítico por la UICN. En los últimos años, estas orcas han interactuado con embarcaciones durante la migración del atún rojo, golpeando cascos y timones, lo que provoca daños graves y altos costes económicos, además de situaciones de riesgo para las tripulaciones.
La flota de la OPP-72 también ha sufrido estos incidentes en varias de sus embarcaciones. Ante esta situación, se ha puesto en marcha un proyecto piloto para reducir las interacciones y garantizar la seguridad de los pescadores. La medida consiste en la instalación de pingers acústicos en las artes de pesca de los barcos que operan en las zonas más afectadas. Estos dispositivos emiten sonidos que ahuyentan a los mamíferos marinos, evitando su acercamiento y reduciendo el riesgo de daños.
Los pingers han demostrado ser efectivos para disuadir cetáceos como orcas, delfines y marsopas, y son cada vez más utilizados para prevenir interacciones y capturas accidentales. Tras su entrega a los patrones y armadores de la OPP-72, se evaluará su eficacia a medio plazo para determinar si se recomienda su uso generalizado en toda la flota.
